Oyeronשָׁמְעוּqueכִּיsuspiroנֶאֱנָחָהyo;אָנִיno hayאֵיןquien me consuele;מְנַחֵם לִיtodosכָּלmis enemigosאֹיְבַיoyeronשָׁמְעוּmi mal,רָעָתִיse alegraronשָׂשׂוּde queכִּיtúאַתָּהlohicieras;עָשִׂיתָhas traídoהֵבֵאתָel díaיוֹםque anunciaste,קָרָאתָy seránוְיִהְיוּcomo yo.כָמוֹנִי
Lamentaciones 1:21
Estudiarlo en la app«Oyeron que suspiro yo; no hay quien me consuele; todos mis enemigos oyeron mi mal, se alegraron de que tú lo hicieras; has traído el día que anunciaste, y serán como yo.»
Con el hebreo debajo
Lamentaciones 1:21, palabra por palabra
- Oyeronשָׁמְעוּshamu
oír
Oír un sonido, o enterarse de algo.
Dónde más aparece «shamu»- suspiroנֶאֱנָחָהneenaja
gemir
Gemir, suspirar de dolor.
Dónde más aparece «neenaja»- quien me consueleמְנַחֵםmenajem
consolar
Aliviar a alguien en su dolor con palabras y compañía.
Dónde más aparece «menajem»- mis enemigosאֹיְבַoyva
enemigo
Enemigo.
Dónde más aparece «oyva»- mi malרָעָתִraati
desgracia
Algo que hace daño, una desgracia.
Dónde más aparece «raati»- se alegraronשָׂשׂוּsasu
gozarse
Gozarse, alegrarse mucho.
Dónde más aparece «sasu»- hicierasעָשִׂיתָasita
hacer
Llevar a cabo una acción o portarse con alguien de cierto modo, para bien o para mal.
Dónde más aparece «asita»- has traídoהֵבֵאתָheveta
traer
Traer algo o a alguien.
Dónde más aparece «heveta»- el díaיוֹםyom
día
El día, las horas de luz, o un día entero.
Dónde más aparece «yom»- que anunciasteקָרָאתָkarata
proclamar
Anunciar en voz alta.
Dónde más aparece «karata»- y seránיִהְיוּyihyu
ser
Ser o estar: «seré su Elohim».
Dónde más aparece «yihyu»
Nota de traducción
El verbo está en perfecto («has traído»); puede entenderse también como un ruego: «¡Trae el día que anunciaste!».
El contexto
20Mira, YHWH, que estoy en angustia; mis entrañas hierven; se ha trastornado mi corazón dentro de mí, porque rebelándome me rebelé; afuera la espada deja sin hijos, en la casa es como la muerte.
21 · Este versículo (arriba)
22Venga toda su maldad delante de ti, y trátalos como me has tratado a mí por todas mis transgresiones; porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está enfermo».