Génesis 1:1–5

El libro abre con Dios creando: dice «que haya luz» y hay luz

1En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.

2La tierra estaba desordenada y vacía, había oscuridad sobre la superficie del abismo, y el espíritu de Elohim se cernía sobre la superficie de las aguas.

3Y dijo Elohim: «Que haya luz». Y hubo luz.

4Vio Elohim que la luz era buena, y separó Elohim la luz de la oscuridad.

5Elohim llamó a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y hubo tarde y hubo mañana: un día.

Estudiar palabra por palabra

En su contexto

…

6Y dijo Elohim: «Que haya una bóveda en medio de las aguas, y que separe las aguas de las aguas».

7E hizo Elohim la bóveda, y separó las aguas que estaban debajo de la bóveda de las aguas que estaban sobre la bóveda. Y así fue.

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Sus palabras en el original

  • רֵאשִׁיתreshit· lo primero, primicias

    Lo primero en el tiempo, en el orden o en la importancia: el comienzo de algo. También se usa para la «primicia», la primera parte de una cosecha.

  • בָּרָאbara· crear

    Crear: hacer que exista algo nuevo. En su forma básica, este verbo solo se usa en la Biblia hebrea cuando el que actúa es Dios; nunca se dice de una persona. En otras formas significa «talar, cortar» (Josué 17:15) o «engordar» (1 Samuel 2:29).

  • אֱלֹהִיםelohim· Elohim: Dios; dioses

    Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.

  • שָּׁמַיִםshamayim· cielos

    El cielo: lo que está arriba, donde se ven las nubes, el sol y las estrellas. En hebreo siempre va en plural («cielos»).

  • אָרֶץarets· tierra, país

    La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).

  • הָיְתָהhayta· ser, estar, suceder

    Ser, estar, existir; también «llegar a ser» o «suceder». Es el verbo de «hubo», «fue» y «sucedió que».

  • תֹהוּtohu· desordenado, vacío, nada

    Algo sin forma ni orden: un lugar desolado, un desierto. En Génesis 1:2 describe cómo estaba la tierra antes de que Dios la ordenara: todavía no era un lugar donde se pudiera vivir. En sentido figurado, algo vacío o que no vale nada.

  • בֹהוּvohu· vacío

    Vacío, sin nada ni nadie. Aparece junto a la palabra anterior («sin forma y vacía») para describir la tierra antes de que Dios la ordenara y la llenara de vida.

  • חֹשֶׁךְjoshej· oscuridad, tinieblas

    Oscuridad, falta de luz. En sentido figurado puede aludir a desgracia, ignorancia o muerte.

  • פְּנֵיpene· rostro; presencia

    Rostro, cara. De ahí «superficie» (la «cara» de algo) y «presencia» (estar ante el rostro de alguien); con preposición significa «delante de».

  • תְהוֹםtehom· abismo, profundidad

    Las aguas profundas: el mar hondo, el océano. Se traduce «abismo». En Génesis 1:2 son las aguas que cubrían la tierra al principio. En la Biblia hebrea no es un lugar de castigo ni el lugar de los muertos.

  • רוּחַruaj· espíritu, viento, aliento

    La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.

  • מְרַחֶפֶתmerajefet· moverse, revolotear

    Moverse suavemente por encima de algo, como un ave que aletea sobre su nido para cuidarlo (así se usa en Deuteronomio 32:11).

  • מָּיִםmayim· agua

    Agua. En hebreo siempre va en plural («aguas»).

  • יֹּאמֶרyomer· decir

    Decir, hablar. Es el verbo más común para introducir lo que alguien dice; a veces equivale a «pensar» (decir para sí) o «mandar».

  • אוֹרor· luz

    Luz: la del día, la de una lámpara o los astros. En sentido figurado, vida, alegría o bienestar.

  • יַּרְאyar· ver

    Ver. También mirar, observar, darse cuenta, considerar; en algunas formas, «aparecer» o «mostrar».

  • טוֹבtov· bueno, bien

    Bueno, en el sentido más amplio: agradable, bello, útil, correcto, de buena calidad. Como sustantivo, «el bien».

  • יַּבְדֵּלyavdel· separar, apartar

    Separar, hacer distinción entre dos cosas; también apartar algo para un fin.

  • יִּקְרָאyikra· llamar, proclamar

    Llamar: dirigirse a alguien en voz alta, convocar, poner nombre, proclamar; también leer en voz alta.

  • יוֹםyom· día

    Día: las horas de luz, o el día completo de una tarde a la siguiente. También un tiempo o época indeterminados («en el día en que…»).

  • לָיְלָהlayla· noche

    Noche.

  • עֶרֶבerev· tarde, atardecer

    El atardecer, cuando cae el sol. En Génesis 1 cada día se cuenta «tarde y mañana»; por eso en Israel el día empieza al ponerse el sol.

  • בֹקֶרvoker· mañana

    La mañana, el amanecer.

  • אֶחָדejad· uno

    Uno; único. También «el primero» en una serie.

Dios creador