Lucas 15:3–7
Jesús cuenta del pastor que halla su oveja perdida y reúne a los vecinos a celebrar
Estudiar palabra por palabra3Y les dijo esta parábola, diciendo:
4«¿Qué hombre de ustedes, que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la perdida hasta que la halla?
5Y cuando la halla, la pone sobre sus hombros, gozoso;
6y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: Alégrense conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.
7Les digo que así habrá más alegría en el cielo por un pecador que cambia de mente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de cambio de mente.
En su contexto
1Y todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se le acercaban para oírlo.
2Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este recibe a pecadores y come con ellos».
…
8¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende una lámpara, y barre la casa, y busca con cuidado hasta hallarla?
9Y cuando la halla, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: Alégrense conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.
Sus palabras en el original
- εἶπενeípen· decir
Decir, hablar; en pasiva, «ser llamado».
- παραβολὴνparabolén· parábola
Parábola: comparación, un relato de la vida diaria que enseña una verdad del reino.
- ἄνθρωποςánthropos· hombre, ser humano
Ser humano, persona, hombre (sin distinguir varón o mujer).
- ἔχωνéjon· tener
Tener, poseer, llevar.
- ἑκατὸνhekatón· cien
Cien.
- πρόβαταpróbata· oveja
Oveja.
- ἀπολέσαςapolésas· destruir, perder, perecer
Destruir, hacer perecer; en media, perecer, perderse.
- ἓνhén· uno
Uno, una.
- καταλείπειkataleípei· dejar, abandonar
Dejar, abandonar.
- ἐνενήκονταenenékonta· noventa
Noventa.
- ἐννέαennéa· nueve
Nueve.
- ἐρήμῳerémo· desierto, solitario
Desierto: lugar despoblado, sin cultivos; también solitario, abandonado.
- πορεύεταιporeúetai· ir
Ir, ponerse en camino; también vivir, andar en una manera de vivir.
- εὕρῃheúre· hallar, encontrar
Hallar, encontrar; en pasiva, resultar, verse que algo es así.
- ἐπιτίθησινepitíthesin· poner sobre
Poner sobre.
- ὤμουςómus· hombro
Hombro.
- χαίρωνjaíron· alegrarse
Alegrarse. Como saludo, «¡alégrate!».
- ἐλθὼνelthón· venir, ir
Venir, llegar; ir.
- οἶκονoíkon· casa
Casa; también familia.
- συγκαλεῖsynkaleí· convocar
Convocar, reunir.
- φίλουςfílus· amigo
Amigo.
- γείτοναςgeítonas· vecino
Vecino.
- Συγχάρητέsynjáreté· alegrarse con
Alegrarse con otro.
- χαρὰjará· alegría, gozo
Alegría, gozo.
- οὐρανῷuranó· cielo
Cielo: el firmamento y, sobre todo, el lugar de Dios. «Los cielos» a veces es una forma respetuosa de decir «Dios».
- ἔσταιéstai· ser, estar
Ser, estar, existir.
- ἁμαρτωλῷhamartoló· pecador
Pecador; dicho por los fariseos, el que no guardaba la ley.
- μετανοοῦντιmetanoúnti· arrepentirse
Cambiar de mente: dar la vuelta a la manera de pensar, y con ella a la manera de vivir, para volver a Dios. Se suele traducir «arrepentirse».
- δικαίοιςdikaíois· justo
Justo: el que vive conforme a lo que es recto ante Dios.
- χρείανjreían· necesidad
Necesidad; lo que hace falta.
- μετανοίαςmetanoías· arrepentimiento
Cambio de mente: dar la vuelta a la manera de pensar y de vivir para volver a Dios. Se suele traducir «arrepentimiento».