Noאַלinclinesתַּטmi corazónלִבִּיa cosaלְדָבָרmala,רָעpara hacerלְהִתְעוֹלֵלobrasעֲלִלוֹתcon maldadבְּרֶשַׁעconאֶתhombresאִישִׁיםque obranפֹּעֲלֵיmaldad;אָוֶןy noוּבַלcoma yoאֶלְחַםde sus manjares.בְּמַנְעַמֵּיהֶם
Salmos 141:4
Estudiarlo en la app«No inclines mi corazón a cosa mala, para hacer obras con maldad con hombres que obran maldad; y no coma yo de sus manjares.»
Una oración para que Dios ponga guardia a la puerta de los labiosLo que decimos
Con el hebreo debajo
Salmos 141:4, palabra por palabra
- inclinesתַּטtat
inclinar
Volver el oído o el corazón hacia alguien o algo.
Dónde más aparece «tat»- mi corazónלִבִּlibi
corazón
Lo más profundo de una persona: donde piensa, siente y decide.
Dónde más aparece «libi»- a cosaדָבָרdavar
cosa
Un asunto, una cosa; con «no», nada.
Dónde más aparece «davar»- malaרָעra
mal
Lo malo, lo contrario del bien.
Dónde más aparece «ra»- para hacerהִתְעוֹלֵלhitolel
obrar mal
Hacer cosas malas; entregarse a la maldad.
Dónde más aparece «hitolel»- obrasעֲלִלוֹתalilot
acción
Lo que alguien hace, sobre todo sus obras, buenas o malas, que otros pueden ver.
Dónde más aparece «alilot»- con maldadרֶשַׁעresha
maldad
Maldad: lo que es injusto y malo.
Dónde más aparece «resha»- hombresאִישִׁיםishim
hombre
Persona adulta de sexo masculino; también cada hombre de un pueblo, de un oficio o de un lugar.
Dónde más aparece «ishim»- que obranפֹּעֲלֵיpoale
poner por obra
Hacer, llevar a cabo.
Dónde más aparece «poale»- maldadאָוֶןaven
maldad
El mal que se hace.
Dónde más aparece «aven»- y noבַלval
no
No: forma de negación propia de la poesía hebrea; niega con fuerza («no se moverá»).
Dónde más aparece «val»- coma yoאֶלְחַםeljam
comer
Comer pan o alimento; otra palabra escrita igual.
Dónde más aparece «eljam»- de sus manjaresמַנְעַמֵּיmaname
manjar
Manjar, comida delicada y sabrosa.
Dónde más aparece «maname»
El contexto
3Pon, YHWH, guardia a mi boca; vigila la puerta de mis labios.
4 · Este versículo (arriba)
5Que me golpee el justo: amor leal; y que me reprenda: aceite para la cabeza; no lo rehúse mi cabeza; porque aún mi oración es contra sus males.