Jeremías 7:22–24

Dios les pidió ante todo: «Oigan mi voz», y no lo hicieron

22Porque no hablé con sus padres, ni les mandé, el día que los saqué de la tierra de Egipto, acerca de asuntos de holocausto y sacrificio.

23Sino que esta palabra les mandé, diciendo: “Oigan mi voz, y seré para ustedes Elohim, y ustedes serán para mí pueblo; y anden en todo el camino que les mande, para que les vaya bien”.

24Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, sino que anduvieron en sus consejos, en la terquedad de su corazón malo, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.

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En su contexto

20Por eso, así dice Adonai YHWH: «Miren, mi ira y mi furor se derrama sobre este lugar, sobre el ser humano y sobre la bestia, y sobre el árbol del campo y sobre el fruto de la tierra; y arderá, y no se apagará».

21Así dice YHWH Tsevaot, Elohim de Israel: «Sus holocaustos añádanlos a sus sacrificios, y coman carne.

…

25Desde el día que sus padres salieron de la tierra de Egipto hasta este día, les envié a todos mis siervos los profetas, cada día madrugando y enviando.

26Pero no me oyeron, ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz; hicieron peor que sus padres.

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Sus palabras en el original

Obediencia