μηκέτι
mekéti · ya no
Palabra griega · número de Strong G3371 · aparece 21 veces en la Biblia
¿Qué es el número de Strong?
El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.Qué significa
mekéti (μηκέτι) es una palabra griega de la Biblia que significa «ya no».
Nunca más.
Cómo se pronuncia
me·ké·ti
Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.
Sus sentidos en la Biblia
- Que algo ya no sigue ni vuelve a pasar desde ahora.
Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)
Cómo se traduce
Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.
- ya no ×11
- más ×4
- Nunca ×3
- pudiendo soportarlo más ×2
- vuelvas a ×1
Dónde aparece
- Mateo×1
- Marcos×4
- Lucas×1
- Juan×1
- Hechos×3
- Romanos×3
- 2 Corintios×1
- Efesios×3
- 1 Tesalonicenses×2
- 1 Timoteo×1
- 1 Pedro×1
- Mateo 21:19
Y viendo una higuera junto al camino, fue hacia ella, y no halló en ella nada sino hojas solamente; y le dice: «Nunca jamás nazca fruto de ti». Y al instante se secó la higuera.
- Marcos 1:45
Pero él, al salir, comenzó a proclamar mucho y a divulgar la noticia, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en una ciudad, sino que estaba afuera, en lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
- Marcos 2:2
Y se reunieron muchos, de modo que ya no cabían ni siquiera a la puerta; y les hablaba la palabra.
- Marcos 9:25
Y viendo Jesús que se agolpaba la multitud, reprendió al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno: sal de él, y no vuelvas a entrar en él».
- Marcos 11:14
Y respondiendo, le dijo: «Que nunca jamás nadie coma fruto de ti». Y sus discípulos lo oían.
- Lucas 8:49
Mientras él todavía hablaba, viene alguien de casa del jefe de la sinagoga, diciendo: «Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro».
- Juan 5:14
Después de esto Jesús lo encuentra en el templo, y le dijo: «Mira, has quedado sano; no peques más, para que no te suceda algo peor».
- Hechos 4:17
Pero para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémoslos para que no hablen más en este nombre a ningún hombre».
- Hechos 13:34
Y que lo resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Les daré las santas promesas fieles hechas a David.
- Hechos 25:24
Festo dice: «Rey Agripa, y todos los hombres que están aquí presentes con nosotros: ustedes ven a este hombre, acerca del cual toda la multitud de los judíos me ha suplicado, tanto en Jerusalén como aquí, gritando que no debe vivir más.
- Romanos 6:6
sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado fuera anulado, a fin de que ya no sirvamos como esclavos al pecado;
- Romanos 14:13
Por tanto, ya no nos juzguemos unos a otros; sino más bien juzguen esto: no poner tropiezo o escándalo al hermano.
- Romanos 15:23
pero ahora, ya no teniendo lugar en estas regiones, y teniendo desde hace muchos años un gran deseo de ir a ustedes,
- 2 Corintios 5:15
y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y fue levantado por ellos.
- Efesios 4:14
para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de un lado a otro por todo viento de enseñanza, por el engaño de los hombres, con astucia, para las artimañas del error;
- Efesios 4:17
Esto, pues, digo y testifico en el Señor: que ya no anden como también andan las naciones, en la vanidad de su mente,
- Efesios 4:28
El que roba, ya no robe, sino más bien trabaje, haciendo con sus propias manos lo bueno, para que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.
- 1 Tesalonicenses 3:1
Por eso, no pudiendo soportarlo más, nos pareció bien quedarnos solos en Atenas,
- 1 Tesalonicenses 3:5
Por eso también yo, no pudiendo soportarlo más, envié para conocer su fe, no fuera que el tentador los hubiera tentado y nuestro trabajo resultara en vano.
- 1 Timoteo 5:23
Ya no bebas solo agua, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.
- 1 Pedro 4:2
para vivir el tiempo que queda en la carne, ya no según los deseos de los hombres, sino según la voluntad de Dios.