Efesios 2:13–16

La cruz derriba el muro que separaba a unos pueblos de otros

13Pero ahora, en el Mesías Jesús, ustedes, que en otro tiempo estaban lejos, han sido acercados por la sangre del Mesías.

14Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, y derribó el muro divisorio de la separación, la enemistad, en su carne,

15anulando la ley de los mandamientos expresados en decretos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo hombre nuevo, haciendo la paz,

16y reconciliar a ambos en un solo cuerpo con Dios por medio de la cruz, matando en ella la enemistad.

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En su contexto

11Por tanto, recuerden que en otro tiempo ustedes, las naciones en la carne, llamados incircuncisión por la llamada circuncisión, hecha a mano en la carne,

12recuerden que en aquel tiempo estaban sin el Mesías, alejados de la ciudadanía de Israel y extranjeros a los pactos de la promesa, sin tener esperanza y sin Dios en el mundo.

…

17Y vino y anunció la buena noticia de paz a ustedes que estaban lejos, y paz a los que estaban cerca;

18porque por medio de él ambos tenemos acceso en un mismo Espíritu al Padre.

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Sus palabras en el original

La cruz