Hechos 1:4–8

Antes de subir al cielo, Jesús promete poder para ser sus testigos

4Y estando reunido con ellos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre, «que oyeron de mí;

5porque Juan sumergió con agua, pero ustedes serán sumergidos en el Espíritu Santo dentro de no muchos días».

6Así que los que se habían reunido le preguntaban, diciendo: «Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?».

7Él les dijo: «No les toca a ustedes saber los tiempos o las ocasiones que el Padre ha fijado con su propia autoridad;

8pero recibirán poder cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo, y serán mis testigos en Jerusalén, y en toda Judea y Samaria, y hasta el extremo de la tierra».

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En su contexto

2hasta el día en que fue llevado arriba, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido;

3a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles de las cosas del reino de Dios.

…

9Y dicho esto, mientras ellos miraban, fue elevado, y una nube lo recibió, quitándolo de sus ojos.

10Y como estaban con los ojos fijos en el cielo mientras él se iba, de pronto dos hombres vestidos de blanco se pusieron junto a ellos,

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El Espíritu Santo