Isaías 58:6–9

El ayuno que Dios escoge: soltar ataduras, partir el pan y vestir al desnudo

6¿No es este el ayuno que yo escojo: soltar las ligaduras de la maldad, desatar las correas del yugo, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompan todo yugo?

7¿No es partir al hambriento tu pan, y a los afligidos errantes traer a casa; cuando veas al desnudo, que lo cubras, y de tu carne no te escondas?

8Entonces brotará como la aurora tu luz, y tu sanidad pronto brotará; e irá delante de ti tu justicia; la gloria de YHWH te recogerá.

9Entonces llamarás, y YHWH responderá; clamarás, y dirá: “Heme aquí”. Si quitas de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo y el hablar maldad,

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En su contexto

4Miren: para pleito y contienda ayunan, y para golpear con puño de maldad; no ayunen como hoy para hacer oír en lo alto su voz.

5¿Será como este el ayuno que yo escoja: un día de humillar el ser humano su alma? ¿Inclinar como junco su cabeza, y tender tela de saco y ceniza? ¿A esto llamarás ayuno y día de favor para YHWH?

…

10y si ofreces al hambriento tu alma, y al alma afligida sacias, entonces brillará en la oscuridad tu luz, y tu tiniebla será como el mediodía.

11Y te guiará YHWH siempre, y saciará en los sequedales tu alma, y tus huesos fortalecerá; y serás como huerto regado, y como salida de aguas cuyas aguas no engañan.

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Sus palabras en el original

Justicia y misericordia