Salmos 95:1–7
Vengan, aclamemos, postrémonos: él es nuestro Dios y nosotros su rebaño
Estudiar palabra por palabra1Vengan, gritemos de júbilo a YHWH; aclamemos a la Roca de nuestra salvación.
2Salgamos al encuentro de su rostro con acción de gracias; con cantos aclamémoslo.
3Porque El grande es YHWH, y rey grande sobre todos los dioses,
4en cuya mano están las honduras de la tierra, y las cumbres de los montes son suyas.
5Suyo es el mar, y él lo hizo; y la tierra seca, sus manos la formaron.
6Entren, postrémonos y doblémonos; arrodillémonos delante de YHWH, nuestro hacedor.
7Porque él es nuestro Elohim, y nosotros el pueblo de su pastoreo y las ovejas de su mano. Hoy, si su voz escuchan,
En su contexto
…
8no endurezcan su corazón como en Meriba, como el día de Masá en el desierto,
9cuando me pusieron a prueba sus padres; me probaron, aunque vieron mi obra.
Sus palabras en el original
- לְכוּleju· ir, andar
Ir, andar.
- נְרַנְּנָהneranna· cantar de alegría, gritar de júbilo
Gritar de alegría, cantar con júbilo.
- יהוָהyhva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- נָרִיעָהnaria· aclamar, tocar la señal
Dar un sonido fuerte: gritar de alegría o de alarma, aclamar, tocar la señal con la trompeta.
- צוּרtsur· roca
Roca, peña grande. Es también una imagen de Dios como refugio firme.
- יִשְׁעֵyishe· salvación
Salvación, liberación; la seguridad y el bienestar de quien ha sido librado. De la misma raíz que «salvar».
- נְקַדְּמָהnekadma· salir al encuentro, adelantarse
Salir al encuentro: adelantarse a recibir a alguien.
- פָנָיfanay· rostro; presencia
Rostro, cara. De ahí «superficie» (la «cara» de algo) y «presencia» (estar ante el rostro de alguien); con preposición significa «delante de».
- תוֹדָהtoda· acción de gracias
Acción de gracias: reconocer en voz alta lo que Dios ha hecho; también el sacrificio que se ofrece para agradecerlo.
- זְמִרוֹתzemirot· cántico
Canto, salmo: canción que se acompaña con instrumentos. De la misma raíz que «cantar salmos».
- אֵלel· El: Dios; dios
«El»: palabra hebrea antigua para «Dios». Sola o con otro título es un nombre del Dios de Israel: El Elyon (Dios Altísimo), El Shaddai (Dios Todopoderoso). Los pueblos vecinos usaban la misma palabra para sus dioses; cuando es así, esta traducción pone «dios» en minúscula.
- גָּדוֹלgadol· grande
Grande, en tamaño, cantidad, edad o importancia. También «el mayor» de dos.
- מֶלֶךְmelej· rey
Rey. En tiempos de Abram cada ciudad importante tenía el suyo.
- אֱלֹהִיםelohim· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.
- יָדyad· mano
Mano. En sentido figurado, poder o dominio («en mano de» = en poder de). También el saliente de una tabla (espiga).
- מֶחְקְרֵיmejkre· profundidad
Lo recóndito, lo más hondo y difícil de explorar. Aparece una sola vez.
- אָרֶץarets· tierra, país
La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).
- תוֹעֲפוֹתtoafot· cuernos, fuerza
Palabra poco frecuente y de sentido incierto: fuerza o altura. En Números 23:22 y 24:8, los cuernos del toro salvaje; en el Salmo 95:4, las cumbres de los montes.
- הָרִיםharim· monte, montaña
Monte, montaña; región montañosa.
- יָּםyam· mar; occidente
Mar, o cualquier gran extensión de agua (también un lago). Como el Mediterráneo queda al oeste de Israel, la palabra significa además «occidente».
- עָשָׂasa· hacer
Hacer, en el sentido más amplio: fabricar, producir, realizar, cumplir, preparar.
- יַבֶּשֶׁתyabeshet· tierra seca
Tierra seca, suelo firme.
- יָצָרוּyatsaru· formar, modelar
Formar, dar forma, como el alfarero que modela el barro. En Génesis 2:7 Dios forma al hombre con sus manos, por así decirlo.
- בֹּאוּbou· venir, entrar, llegar
Venir, llegar, entrar. En la forma causativa, «traer» o «llevar».
- נִשְׁתַּחֲוֶהnishtajave· postrarse, inclinarse
Postrarse: inclinarse hasta el suelo. Era el gesto de respeto ante alguien superior (un rey, un visitante) y también el gesto de adorar a Dios. El pasaje indica cuál.
- נִכְרָעָהnijraa· agacharse
Agacharse, doblar las rodillas.
- נִבְרְכָהnivrja· bendecir
Bendecir. Cuando Dios bendice, da el bien: vida, hijos, fruto, prosperidad. Cuando una persona «bendice a Dios», no le da nada: lo alaba y le da gracias. Entre personas, es desear para el otro el bien que viene de Dios.
- עַםam· pueblo
Pueblo: un grupo humano unido por parentesco, historia y destino. «Mi pueblo», dicho por Dios, es Israel.
- מַרְעִיתmarit· pasto
Pastoreo, pasto; también el rebaño que alguien apacienta.
- צֹאןtson· ovejas, rebaño
Rebaño de ovejas y cabras.
- יּוֹםyom· día
Día: las horas de luz, o el día completo de una tarde a la siguiente. También un tiempo o época indeterminados («en el día en que…»).
- קֹלkol· voz, sonido
Voz o sonido: lo que se oye, sea de una persona, de un animal o de una cosa (un trueno, unos pasos).
- תִשְׁמָעוּtishmau· oír, escuchar
Oír, escuchar. En la Biblia escuchar de verdad incluye hacer caso; por eso a menudo significa «obedecer».