ὑπακούω

hypakúo · obedecer

Palabra griega · número de Strong G5219 · aparece 21 veces en la Biblia

¿Qué es el número de Strong?El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.

Qué significa

hypakúo (ὑπακούω) es una palabra griega de la Biblia que significa «obedecer».

Cómo se pronuncia

hy·pa·kú·o

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. Hacer caso y obedecer.
  2. Ir a abrir la puerta.

Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • obedecen ×7
  • obedezcan ×5
  • obedecieron ×2
  • obedeció ×2
  • atender ×1
  • han obedecido ×1
  • obedece ×1
  • obedecería ×1
  • obedecía ×1

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Mateo 8:27

    Y los hombres se maravillaron, diciendo: «¿Qué clase de hombre es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen?».

  • Marcos 1:27

    Y todos quedaron asombrados, de modo que discutían entre sí, diciendo: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva, con autoridad. Aun a los espíritus impuros da órdenes, y le obedecen».

  • Marcos 4:41

    Y tuvieron gran temor, y se decían unos a otros: «¿Quién, pues, es este, que aun el viento y el mar le obedecen?».

  • Lucas 8:25

    Y les dijo: «¿Dónde está su fe?». Y con miedo, se maravillaron, diciéndose unos a otros: «¿Quién, pues, es este, que aun a los vientos y al agua da órdenes, y le obedecen?».

  • Lucas 17:6

    Y el Señor dijo: «Si tuvieran fe como un grano de mostaza, dirían a esta morera: Desarráigate y plántate en el mar, y les obedecería.

  • Hechos 6:7

    Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalén; y gran número de los sacerdotes obedecía a la fe.

  • Hechos 12:13

    Y cuando llamó a la puerta del portal, salió a atender una criada llamada Rode,

  • Romanos 6:12

    No reine, pues, el pecado en su cuerpo mortal, de modo que obedezcan a sus deseos;

  • Romanos 6:16

    ¿No saben que a quien se presentan como esclavos para obedecerle, esclavos son de aquel a quien obedecen, sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?

  • Romanos 6:17

    Pero gracias a Dios que, aunque eran esclavos del pecado, obedecieron de corazón a la forma de enseñanza a la cual fueron entregados;

  • Romanos 10:16

    Pero no todos obedecieron a la buena noticia; porque Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

  • Efesios 6:1

    Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo.

  • Efesios 6:5

    Esclavos, obedezcan a sus amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de su corazón, como al Mesías;

  • Filipenses 2:12

    Así que, amados míos, como siempre han obedecido —no solo como en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia—, lleven a cabo su propia salvación con temor y temblor;

  • Colosenses 3:20

    Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto es agradable en el Señor.

  • Colosenses 3:22

    Esclavos, obedezcan en todo a sus amos según la carne, no sirviendo para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo al Señor.

  • 2 Tesalonicenses 1:8

    en llama de fuego, dando castigo a los que no conocen a Dios y a los que no obedecen a la buena noticia de nuestro Señor Jesús;

  • 2 Tesalonicenses 3:14

    Y si alguno no obedece nuestra palabra por medio de esta carta, a ese señálenlo, y no se junten con él, para que se avergüence.

  • Hebreos 5:9

    y habiendo sido perfeccionado, llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen,

  • Hebreos 11:8

    Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.

  • 1 Pedro 3:6

    como Sara obedeció a Abraham, llamándolo señor; de ella han llegado a ser hijas si hacen el bien y no temen ningún espanto.