Génesis 39:7–12

José se niega a traicionar la confianza de su señor y sale corriendo

7Después de estas cosas, la mujer de su señor puso sus ojos en José y le dijo: «Acuéstate conmigo».

8Pero él se negó, y dijo a la mujer de su señor: «Mira, mi señor no se preocupa de nada de lo que hay en la casa, y me ha confiado todo lo que tiene.

9Él mismo no es mayor que yo en esta casa, y no me ha negado nada, excepto a ti, porque eres su mujer. ¿Cómo podría yo hacer este mal tan grande y pecar contra Elohim?».

10Aunque ella le hablaba a José día tras día, él no le hacía caso para acostarse a su lado ni para estar con ella.

11Pero un día entró él en la casa para hacer su trabajo, y no había allí en la casa ninguno de los hombres de la casa.

12Ella lo agarró de la ropa y le dijo: «Acuéstate conmigo». Pero él dejó su ropa en manos de ella, huyó y salió afuera.

Estudiar palabra por palabra

En su contexto

5Desde que lo puso a cargo de su casa y de todo lo que tenía, YHWH bendijo la casa del egipcio por causa de José; y la bendición de YHWH estaba sobre todo lo que tenía, en la casa y en el campo.

6Dejó todo lo que tenía en manos de José, y con él no se preocupaba de nada, salvo del pan que comía. José era de buena figura y de hermoso aspecto.

…

13Cuando ella vio que le había dejado la ropa en las manos y había huido afuera,

14llamó a los hombres de su casa y les dijo: «Miren, nos ha traído a un hebreo para que se burle de nosotros. Vino a mí para acostarse conmigo, y yo grité con fuerza.

Leer Génesis 39 completo

Sus palabras en el original

PurezaTentación y pecado