Salmos 104:24–30
Un salmo recorre el mar, los animales y el alimento de cada criatura
Estudiar palabra por palabra24Qué numerosas son tus obras, YHWH; todas ellas con sabiduría las hiciste; llena está la tierra de tus posesiones.
25Este es el mar, grande y espacioso; allí hay lo que se mueve, y sin número; animales pequeños con grandes.
26Allí las naves andan; Leviatán, este que formaste para jugar en él.
27Todos ellos en ti esperan, para que des su comida a su tiempo.
28Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien.
29Escondes tu rostro, se turban; recoges su aliento, expiran, y a su polvo vuelven.
30Envías tu espíritu, son creados, y renuevas la faz del suelo.
En su contexto
22Sale el sol, se recogen, y en sus moradas se echan.
23Sale el hombre a su obra, y a su labor hasta la tarde.
…
31Sea la gloria de YHWH para siempre; alégrese YHWH en sus obras.
32El que mira a la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
Sus palabras en el original
- רַבּוּrabu· multiplicarse
Hacerse muchos, aumentar.
- מַעֲשֶׂיmaase· obra, hecho, trabajo
Obra, trabajo; lo que alguien hace.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- חָכְמָהjajma· sabiduría
Sabiduría: saber vivir y actuar bien; también la destreza de un buen artesano.
- עָשִׂיתָasita· hacer
Hacer, en el sentido más amplio: fabricar, producir, realizar, cumplir, preparar.
- מָלְאָהmala· llenar
Llenar o estar lleno; también cumplir o completar (un tiempo, una palabra dada).
- אָרֶץarets· tierra, país
La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).
- קִנְיָנֶkinyane· bienes
Lo adquirido: bienes, posesiones.
- יָּםyam· mar; occidente
Mar, o cualquier gran extensión de agua (también un lago). Como el Mediterráneo queda al oeste de Israel, la palabra significa además «occidente».
- גָּדוֹלgadol· grande
Grande, en tamaño, cantidad, edad o importancia. También «el mayor» de dos.
- רְחַבrejav· ancho, amplio
Ancho, amplio. «Ancha de manos» quiere decir espaciosa a ambos lados.
- יָדָיִםyadayim· mano
Mano. En sentido figurado, poder o dominio («en mano de» = en poder de). También el saliente de una tabla (espiga).
- רֶמֶשׂremes· reptiles, animales que se arrastran
Los animales que se mueven a ras del suelo o se deslizan: reptiles y animales pequeños. De la misma raíz que «arrastrarse».
- מִסְפָּרmispar· número
Número, cantidad.
- חַיּוֹתjayot· vivo; animal
Vivo, que tiene vida. Como sustantivo significa «ser vivo» o «animal» (sobre todo los que no son domésticos); en plural, «vida».
- קְטַנּוֹתketanot· pequeño, menor
Pequeño; el menor de dos, en tamaño, edad o importancia.
- אֳנִיּוֹתoniyot· nave
Nave, barco.
- יְהַלֵּכוּyehaleju· ir, andar, caminar
Ir, andar, caminar. En sentido figurado, la manera de vivir («andar con Dios»).
- לִוְיָתָןlivyatan· Leviatán (monstruo marino)
Leviatán: nombre de una criatura enorme del mar, parecida a una serpiente o a un monstruo marino. Se describe en Job 41 y se nombra en Salmos 74:14; 104:26 e Isaías 27:1.
- יָצַרְתָּyatsarta· formar, modelar
Formar, dar forma, como el alfarero que modela el barro. En Génesis 2:7 Dios forma al hombre con sus manos, por así decirlo.
- שַׂחֶקsajek· reír
Reír, jugar, divertir; a veces, burlarse.
- יְשַׂבֵּרוּyesaberu· esperar, aguardar
Esperar con paciencia, aguardar con la mirada puesta en algo.
- תֵתtet· dar, poner, entregar
Dar, en sentido muy amplio: entregar, poner, colocar, conceder, permitir, hacer que algo sea.
- אָכְלָajla· comida, alimento
Comida, provisiones.
- עִתּit· tiempo, momento
Tiempo, momento.
- יִלְקֹטוּyilkotu· recoger, espigar
Recoger del suelo, juntar.
- תִּפְתַּחtiftaj· abrir; grabar
Abrir. En otra forma, grabar (abrir surcos en la piedra o el metal).
- יִשְׂבְּעוּyisbu· saciarse
Saciarse, quedar satisfecho.
- טוֹבtov· bueno, bien
Bueno, en el sentido más amplio: agradable, bello, útil, correcto, de buena calidad. Como sustantivo, «el bien».
- תַּסְתִּירtastir· esconder, ocultar
Esconder, ocultar.
- פָּנֶיpane· rostro; presencia
Rostro, cara. De ahí «superficie» (la «cara» de algo) y «presencia» (estar ante el rostro de alguien); con preposición significa «delante de».
- יִבָּהֵלוּyibahelu· turbarse, espantarse
Quedar aterrado, turbarse de golpe.
- תֹּסֵףtosef· recoger, reunir
Recoger, reunir; almacenar.
- רוּחָruaj· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- יִגְוָעוּyigvau· expirar
Expirar, morir.
- עֲפָרָafara· polvo
Polvo, tierra suelta y seca; también el barro con que se cubren las paredes (Levítico 14:41-45). Recuerda de qué está hecho el ser humano: «polvo eres y al polvo volverás» (Génesis 3:19).
- יְשׁוּבוּyeshuvu· volver, regresar
Volver, regresar. En sentido figurado, volverse a Dios (cambiar de rumbo). En Génesis 3:19, volver al suelo: morir.
- תְּשַׁלַּחteshalaj· enviar, extender, dejar ir
Enviar; extender (la mano); dejar ir, despedir.
- יִבָּרֵאוּyibareu· crear
Crear: hacer que exista algo nuevo. En su forma básica, este verbo solo se usa en la Biblia hebrea cuando el que actúa es Dios; nunca se dice de una persona. En otras formas significa «talar, cortar» (Josué 17:15) o «engordar» (1 Samuel 2:29).
- תְחַדֵּשׁtejadesh· renovar
Renovar, hacer nuevo otra vez; también reparar o reconstruir.
- אֲדָמָהadama· suelo, tierra
El suelo, la tierra que se cultiva; también el territorio donde se vive. En hebreo, «adamá», suena parecido a «adam», el ser humano, que fue formado de ella.