Mateo 27:20–26

La multitud grita «Sea crucificado»; Pilato pregunta qué mal hizo, se lava las manos y cede

20Pero los sumos sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes para que pidieran a Barrabás e hicieran morir a Jesús.

21Y el gobernador, respondiendo, les dijo: «¿A cuál de los dos quieren que les suelte?». Y ellos dijeron: «A Barrabás».

22Pilato les dice: «¿Qué haré, pues, con Jesús, el llamado Mesías?». Todos dicen: «Sea crucificado».

23Y él dijo: «Pues ¿qué mal ha hecho?». Pero ellos gritaban aún más, diciendo: «Sea crucificado».

24Y viendo Pilato que nada conseguía, sino que más bien se formaba un alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: «Soy inocente de esta sangre; ustedes verán».

25Y respondiendo todo el pueblo, dijo: «Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos».

26Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que fuera crucificado.

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En su contexto

18Porque sabía que lo habían entregado por envidia.

19Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: «No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por causa de él».

…

27Entonces los soldados del gobernador, llevando a Jesús al pretorio, reunieron alrededor de él a toda la cohorte.

28Y desnudándolo, le pusieron encima un manto escarlata,

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Sus palabras en el original

La cruz