Mateo 27:45–54
Oscuridad al mediodía, su clamor a Dios y el velo del santuario que se rasga
Estudiar palabra por palabra45Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena.
46Y cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, ¿lemá sabajtaní?», esto es: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».
47Y algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: «Este llama a Elías».
48Y enseguida uno de ellos corrió y tomó una esponja, la llenó de vinagre y, poniéndola en una caña, le daba de beber.
49Pero los demás decían: «Deja, veamos si viene Elías a salvarlo».
50Y Jesús, clamando otra vez a gran voz, entregó el espíritu.
51Y mira, el velo del santuario se rasgó de arriba abajo en dos; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
52y los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de los santos que habían dormido resucitaron;
53y saliendo de los sepulcros, después de su resurrección, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos.
54Y el centurión y los que con él custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que habían sucedido, tuvieron mucho miedo, diciendo: «Verdaderamente este era Hijo de Dios».
En su contexto
43Ha confiado en Dios; que lo libre ahora, si lo quiere; porque dijo: “Soy Hijo de Dios”».
44Y lo mismo también los bandidos crucificados con él lo insultaban.
…
55Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole;
56entre ellas estaban María Magdalena, y María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Sus palabras en el original
- ἕκτηςhéktes· sexto
Sexto; «la hora sexta», el mediodía.
- ὥραςhóras· hora
Hora; también momento.
- σκότοςskótos· oscuridad, tinieblas
Oscuridad, tinieblas.
- ἐγένετοegéneto· llegar a ser, suceder, hacerse
Llegar a ser, suceder, hacerse; nacer.
- γῆνgén· tierra
Tierra: el suelo, un país o el mundo entero.
- ἐνάτηςenátes· noveno
Noveno; «la hora novena», las tres de la tarde.
- ἀνεβόησενanebóesen· clamar
Clamar, gritar.
- Ἰησοῦςiesús· Jesús
Jesús, forma griega del hebreo Yehoshúa (Josué), que significa «YHWH salva». Es el nombre que el ángel mandó ponerle (Mateo 1:21).
- φωνῇfoné· voz, sonido
Voz, sonido.
- μεγάλῃmegále· grande
Grande.
- λέγωνlégon· decir
Decir, hablar; en pasiva, «ser llamado».
- Ἠλὶelí· Elí (Dios mío)
Elí: palabra hebrea, «Dios mío».
- λεμὰlemá· lemá (¿por qué?)
Lemá: «¿por qué?».
- σαβαχθάνιsabajtháni· sabactani (me has abandonado)
Sabajtaní: palabra aramea, «me has abandonado».
- ἔστινéstin· ser, estar
Ser, estar, existir.
- Θεέtheé· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- ἱνατίhinatí· ¿por qué?
¿Por qué?
- ἐγκατέλιπεςenkatélipes· abandonar
Abandonar, dejar solo.
- ἑστηκότωνhestekóton· estar de pie, poner
Estar de pie, ponerse, detenerse; también poner, establecer.
- ἀκούσαντεςakúsantes· oír, escuchar
Oír, escuchar; también hacer caso.
- Ἠλίανelían· Elías
Elías, el profeta de Israel arrebatado al cielo (2 Reyes 2); Malaquías anunció su vuelta.
- φωνεῖfoneí· llamar, dar voces
Llamar, dar voces; cantar (el gallo).
- εὐθέωςeuthéos· enseguida
Enseguida, al instante.
- δραμὼνdramón· correr
Correr.
- εἷςheís· uno
Uno, una.
- λαβὼνlabón· tomar, recibir
Tomar, recibir.
- σπόγγονspóngon· esponja
Esponja.
- πλήσαςplésas· llenar
Llenar, llenarse; cumplirse un tiempo.
- ὄξουςóxus· vinagre
Vinagre; vino agrio.
- περιθεὶςperitheís· poner alrededor
Poner alrededor.
- καλάμῳkalámo· caña
Caña.
- ἐπότιζενepótizen· dar de beber
Dar de beber.
- λοιποὶloipoí· restante, demás
Los demás, el resto.
- Ἄφεςáfes· dejar, perdonar, permitir
Dejar, soltar, permitir; dicho de pecados y deudas, perdonar.
- ἴδωμενídomen· ver
Ver, mirar; darse cuenta.
- ἔρχεταιérjetai· venir, ir
Venir, llegar; ir.
- σώσωνsóson· salvar, sanar
Salvar, librar de un peligro o de la muerte; también sanar de una enfermedad.
- πάλινpálin· otra vez
Otra vez, de nuevo; también «a su vez».
- κράξαςkráxas· gritar
Gritar, clamar.
- πνεῦμαpneúma· espíritu, viento
Espíritu; también viento y aliento. Con «santo», el Espíritu Santo de Dios.
- καταπέτασμαkatapétasma· velo, cortina
Velo, cortina.
- ναοῦnaú· santuario
Santuario: la casa de Dios dentro del templo.
- ἐσχίσθηesjísthe· rasgar
Rasgar, partir.
- ἄνωθενánothen· de arriba
De arriba; también de nuevo.
- κάτωkáto· abajo
Abajo, hacia abajo; «para abajo» en edad (Mateo 2:16).
- δύοdýo· dos
Dos.
- ἐσείσθηeseísthe· sacudir
Sacudir, agitar.
- πέτραιpétrai· roca
Roca, peña.
- μνημεῖαmnemeía· sepulcro
Sepulcro, tumba.
- ἀνεῴχθησανaneójthesan· abrir
Abrir.
- πολλὰpollá· mucho
Mucho, grande; en plural, muchos.
- σώματαsómata· cuerpo
Cuerpo.
- κεκοιμημένωνkekoimeménon· dormir
Dormir; también morir.
- ἁγίωνhagíon· santo
Santo: apartado para Dios, puro, que le pertenece.
- ἠγέρθησανegérthesan· levantar, despertar
Levantar, despertar; levantarse; resucitar de entre los muertos.
- ἐξελθόντεςexelthóntes· salir
Salir.
- ἔγερσινégersin· resurrección, levantamiento
Resurrección.
- εἰσῆλθονeisélthon· entrar
Entrar.
- πόλινpólin· ciudad
Ciudad, pueblo.
- ἐνεφανίσθησανenefanísthesan· manifestar, presentarse
Aparecerse, mostrarse.
- ἑκατόνταρχοςhekatóntarjos· centurión
Centurión: oficial romano al mando de unos cien soldados.
- τηροῦντεςterúntes· guardar
Guardar, cumplir; también vigilar, conservar.
- σεισμὸνseismón· terremoto
Sacudida: terremoto; también tempestad violenta.
- ἐφοβήθησανefobéthesan· temer
Temer, tener miedo; también respetar con reverencia.
- σφόδραsfódra· muy, mucho
Muy, mucho, en gran manera.
- Ἀληθῶςalethós· verdaderamente
Verdaderamente, de verdad.
- υἱὸςhyiós· hijo
Hijo. También descendiente: «hijo de David» es de la familia del rey David, y título del Mesías prometido.