Nehemías 9:16–21
Israel confiesa su terquedad y recuerda que Dios no los abandonó
Estudiar palabra por palabra16Pero ellos y nuestros padres actuaron con soberbia y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos.
17Rehusaron escuchar, y no se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; y endurecieron su cerviz y pusieron un cabeza para volver a su servidumbre, en su rebeldía. Pero tú eres un Eloah de perdones, clemente y misericordioso, lento para la ira y grande en amor leal, y no los abandonaste.
18Aun cuando se hicieron un becerro de fundición y dijeron: “Este es tu dios, que te hizo subir de Egipto”, e hicieron grandes menosprecios,
19tú, en tus muchas misericordias, no los abandonaste en el desierto: la columna de nube no se apartó de sobre ellos de día, para guiarlos en el camino, ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por el que habían de ir.
20Y tu buen espíritu diste para darles entendimiento, y tu maná no negaste a su boca, y agua les diste para su sed.
21Cuarenta años los sustentaste en el desierto; no les faltó nada; sus vestidos no se gastaron y sus pies no se hincharon.
En su contexto
14Y tu shabat santo les hiciste saber, y mandamientos, estatutos y ley les mandaste por mano de Moisés, tu siervo.
15Y pan de los cielos les diste para su hambre, y agua de la peña les sacaste para su sed; y les dijiste que entraran a poseer la tierra por la que alzaste tu mano para dársela.
…
22Les diste reinos y pueblos, y los repartiste por regiones; y poseyeron la tierra de Sehón, y la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og, rey de Basán.
23Y a sus hijos los multiplicaste como las estrellas de los cielos, y los trajiste a la tierra de la que habías dicho a sus padres que entrarían a poseerla.
Sus palabras en el original
- אֲבֹתֵיavote· padre
Padre; también antepasado («nuestros padres»).
- הֵזִידוּhezidu· hervir; actuar con soberbia
Cocer, hervir. En sentido figurado, «hervir» de soberbia: actuar con arrogancia o con mala intención.
- יַּקְשׁוּyakshu· ser duro, endurecer
Ser duro, difícil.
- עָרְפָּarpa· cuello
Nuca, parte de atrás del cuello. Tener la mano sobre la nuca del enemigo es haberlo vencido.
- שָׁמְעוּshamu· oír, escuchar
Oír, escuchar. En la Biblia escuchar de verdad incluye hacer caso; por eso a menudo significa «obedecer».
- מִצְוֺתֶיmitsvote· mandamiento
Mandamiento: una orden dada por quien tiene autoridad; sobre todo, las de Dios.
- יְמָאֲנוּyemaanu· negarse, rehusar
Negarse, no querer.
- זָכְרוּzajru· recordar, acordarse
Recordar, acordarse. Cuando Dios «se acuerda» de alguien no es que lo hubiera olvidado: significa que actúa a su favor.
- נִפְלְאֹתֶיniflote· ser maravilloso, difícil
Ser extraordinario, estar más allá de lo que uno puede. «¿Hay algo demasiado difícil para YHWH?»
- עָשִׂיתָasita· hacer
Hacer, en el sentido más amplio: fabricar, producir, realizar, cumplir, preparar.
- יִּתְּנוּyitnu· dar, poner, entregar
Dar, en sentido muy amplio: entregar, poner, colocar, conceder, permitir, hacer que algo sea.
- רֹאשׁrosh· cabeza; capitel
Cabeza. De ahí el primero o el jefe de un grupo, la cima de un monte o el comienzo de algo. En Génesis 2:10, los cuatro «brazos» en que se divide el río.
- שׁוּבshuv· volver, regresar
Volver, regresar. En sentido figurado, volverse a Dios (cambiar de rumbo). En Génesis 3:19, volver al suelo: morir.
- עַבְדֻתָavduta· servidumbre
Servidumbre: la condición de quien está sometido a otro y le sirve. Esdras la dice del pueblo bajo los reyes de Persia.
- מִרְיָmirya· rebeldía
Rebeldía. «Hijos de rebeldía» son los rebeldes.
- אֱלוֹהַּeloha· Dios (Elóah)
Eloah: nombre de Dios, forma singular de Elohim. Se usa sobre todo en poesía.
- סְלִיחוֹתselijot· perdón
Perdón. «Un Dios de perdones» es un Dios siempre dispuesto a perdonar.
- חַנּוּןjanun· clemente
Compasivo, que trata con favor a quien lo necesita. Solo se dice de Dios.
- רַחוּםrajum· misericordioso
Misericordioso: que siente ternura y compasión. Solo se dice de Dios.
- אֶרֶךְerej· lento, largo
Largo. «Largo de narices» es la manera hebrea de decir «lento para la ira», paciente.
- אַפַּיִםapayim· ira; nariz
Nariz. Como al enojarse la respiración se agita, la misma palabra significa también «ira»; y a veces «rostro».
- רַבrav· mucho, grande, numeroso
Mucho, abundante, grande.
- חֶסֶדjesed· amor leal, bondad
«Jésed»: amor que se mantiene fiel a un compromiso. Es bondad que no se queda en sentimiento: actúa a favor del otro y no lo abandona. La Biblia lo dice sobre todo del amor de Dios por su pueblo. Esta traducción pone «amor leal».
- עֲזַבְתָּazavta· dejar, abandonar
Dejar, abandonar. En Génesis 2:24, salir de la casa de los padres para formar un hogar nuevo.
- עֵגֶלegel· becerro
Becerro: toro joven.
- מַסֵּכָהmaseja· imagen de fundición
Imagen de fundición: figura hecha con metal derretido.
- יֹּאמְרוּyomru· decir
Decir, hablar. Es el verbo más común para introducir lo que alguien dice; a veces equivale a «pensar» (decir para sí) o «mandar».
- אֱלֹהֶיelohe· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.
- הֶעֶלְheel· subir
Subir, ascender. Se usa también para «ofrecer» un sacrificio (hacerlo subir).
- מִּצְרָיִםmitsrayim· Egipto
Mizraim: el nombre hebreo de Egipto. Como persona, hijo de Cam.
- נֶאָצוֹתneatsot· deshonra
Desprecio, ultraje: palabras o hechos con que se trata a alguien como si no valiera nada (2 Reyes 19:3; Isaías 37:3). Viene del verbo «despreciar».
- גְּדֹלוֹתgedolot· grande
Grande, en tamaño, cantidad, edad o importancia. También «el mayor» de dos.
- רַחֲמֶיrajame· compasión, misericordias
Compasión entrañable, ternura como la de una madre.
- מִּדְבָּרmidbar· desierto
Desierto: en la Biblia no es solo arena; es tierra seca y sin cultivar, donde se puede llevar el rebaño pero no vivir de sembrar.
- עַמּוּדamud· columna
Columna, pilar.
- עָנָןanan· nube
Nube.
- סָרsar· apartarse, desviarse
Apartar, quitar; apartarse.
- יוֹמָםyomam· de día
De día.
- הַנְחֹתָhanjota· guiar
Guiar, llevar por el camino.
- דֶּרֶךְderej· camino
Camino. En sentido figurado, la manera de vivir o de actuar.
- אֵשׁesh· fuego
Fuego. En la Biblia acompaña muchas veces la presencia de Dios (la zarza, el Sinaí).
- לַיְלָהlayla· noche
Noche.
- הָאִירhair· alumbrar, brillar
Dar luz, alumbrar; brillar.
- יֵלְכוּyelju· ir, andar
Ir, andar.
- רוּחֲruaj· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- טּוֹבָהtova· bueno, bien
Bueno, en el sentido más amplio: agradable, bello, útil, correcto, de buena calidad. Como sustantivo, «el bien».
- הַשְׂכִּילָhaskila· ser prudente, entender, prosperar
Actuar con inteligencia, entender; hacer sabio. También «tener éxito».
- מַנְman· maná
Maná: el alimento que Dios dio a Israel en el desierto durante cuarenta años. El nombre viene de la pregunta «¿qué es esto?» (man hu).
- מָנַעְתָּmanata· retirar
Negar, no dar; retener.
- פִּיpi· boca
Boca. También lo que alguien dice o manda.
- מַיִםmayim· agua
Agua. En hebreo siempre va en plural («aguas»).
- צְמָאָtsemaa· sed
Sed.
- אַרְבָּעִיםarbaim· cuarenta
Cuarenta.
- שָׁנָהshana· año
Año.
- כִּלְכַּלְתָּkilkalta· sustentar, sostener
Sustentar, proveer de lo necesario para vivir.
- חָסֵרוּjaseru· faltar, carecer
Disminuir, faltar.
- שַׂלְמֹתֵיsalmote· vestido
Vestido, manto.
- בָלוּvalu· envejecer
Gastarse, desgastarse con el tiempo.
- רַגְלֵיragle· pie; vez
Pie; pata de un animal.
- בָצֵקוּvatseku· hincharse
Hincharse: inflamarse el pie por la marcha.