θύρα
thýra · puerta
Palabra griega · número de Strong G2374 · aparece 39 veces en la Biblia
¿Qué es el número de Strong?
El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.Qué significa
thýra (θύρα) es una palabra griega de la Biblia que significa «puerta».
Cómo se pronuncia
thý·ra
Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.
Sus sentidos en la Biblia
- La abertura que cierra la entrada de una casa, un cuarto o un sepulcro.
- Una puerta abierta: Cristo, o una oportunidad de Dios.
Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)
Cómo se traduce
Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.
- puerta ×26
- puertas ×10
- entrada ×3
Palabras relacionadas
Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.
Dónde aparece
- Mateo 6:6
Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, y cerrando tu puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
- Mateo 24:33
Así también ustedes, cuando vean todo esto, sepan que está cerca, a las puertas.
- Mateo 25:10
Y mientras ellas iban a comprar, llegó el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta.
- Mateo 27:60
y lo puso en su sepulcro nuevo, que había excavado en la roca; y haciendo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.
- Marcos 1:33
Y toda la ciudad estaba reunida a la puerta.
- Marcos 2:2
Y se reunieron muchos, de modo que ya no cabían ni siquiera a la puerta; y les hablaba la palabra.
- Marcos 11:4
Y fueron, y hallaron un pollino atado junto a una puerta, afuera, en la calle, y lo desatan.
- Marcos 13:29
Así también ustedes, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que está cerca, a las puertas.
- Marcos 15:46
Y comprando una sábana de lino, lo bajó, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en la roca, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.
- Marcos 16:3
Y se decían unas a otras: «¿Quién nos hará rodar la piedra de la entrada del sepulcro?».
- Lucas 11:7
y aquel, respondiendo desde dentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en la cama; no puedo levantarme a dártelos?
- Lucas 13:24
«Esfuércense por entrar por la puerta estrecha; porque muchos, les digo, buscarán entrar, y no podrán.
- Lucas 13:25
Después que el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, y comiencen a estar afuera y a llamar a la puerta, diciendo: Señor, ábrenos, y les responderá: No sé de dónde son ustedes.
- Juan 10:1
«En verdad, en verdad les digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y bandido.
- Juan 10:2
Pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas.
- Juan 10:7
Jesús, pues, les dijo otra vez: «En verdad, en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas.
- Juan 10:9
Yo soy la puerta; si alguien entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos.
- Juan 18:16
pero Pedro estaba fuera, junto a la puerta. Salió, pues, el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro.
- Juan 20:19
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando cerradas las puertas donde estaban los discípulos por miedo a los judíos, llegó Jesús y se puso en medio, y les dice: «Paz a ustedes».
- Juan 20:26
Y ocho días después, estaban otra vez dentro sus discípulos, y Tomás con ellos. Llega Jesús, estando cerradas las puertas, y se puso en medio y dijo: «Paz a ustedes».
- Hechos 3:2
Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo llamada la Hermosa, para pedir limosna a los que entraban en el templo.
- Hechos 5:9
Y Pedro le dijo: «¿Por qué se pusieron de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, los pies de los que sepultaron a tu marido están a la puerta, y te sacarán a ti».
- Hechos 5:19
Pero un ángel del Señor, de noche, abrió las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:
- Hechos 5:23
diciendo: «Hallamos la cárcel cerrada con toda seguridad, y a los guardias de pie a las puertas; pero cuando abrimos, no hallamos a nadie dentro».
- Hechos 12:6
Y cuando Herodes lo iba a sacar, aquella misma noche Pedro dormía entre dos soldados, atado con dos cadenas, y los guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel.
- Hechos 12:13
Y cuando llamó a la puerta del portal, salió a atender una criada llamada Rode,
- Hechos 14:27
Y cuando llegaron, reunieron a la asamblea y contaban cuántas cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto a las naciones la puerta de la fe.
- Hechos 16:26
Y de repente hubo un gran terremoto, de tal manera que se sacudieron los cimientos de la cárcel; y al instante se abrieron todas las puertas, y se soltaron las cadenas de todos.
- Hechos 16:27
Y el carcelero, al despertar y ver abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada e iba a matarse, pensando que los presos se habían escapado.
- Hechos 21:30
Y toda la ciudad se alborotó, y el pueblo acudió en tropel; y agarrando a Pablo, lo arrastraban fuera del templo, y enseguida se cerraron las puertas.
- 1 Corintios 16:9
porque se me ha abierto una puerta grande y eficaz, y hay muchos adversarios.
- 2 Corintios 2:12
Y cuando llegué a Troas para anunciar la buena noticia del Mesías, aunque se me había abierto una puerta en el Señor,
- Colosenses 4:3
orando a la vez también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de hablar el misterio del Mesías, por el cual también estoy preso,
- Santiago 5:9
Hermanos, no se quejen unos contra otros, para que no sean juzgados. Miren, el juez está a las puertas.
- Apocalipsis 3:8
Conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta, que nadie puede cerrar; porque tienes poca fuerza, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
- Apocalipsis 3:20
Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.
- Apocalipsis 4:1
Después de esto miré, y mira, una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como de trompeta, que hablaba conmigo, decía: «Sube acá, y te mostraré lo que debe suceder después de esto».
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