ἐπιθυμία

epithymía · deseo, codicia

Palabra griega · número de Strong G1939 · aparece 38 veces en la Biblia

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Qué significa

epithymía (ἐπιθυμία) es una palabra griega de la Biblia que significa «deseo, codicia».

Deseo; también deseo malo, codicia.

Cómo se pronuncia

e·pi·thy·mí·a

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. Querer mucho algo bueno.
  2. Querer lo prohibido, ganas malas.

Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • deseos ×23
  • deseo ×12
  • codicia ×2
  • Cuánto ×1

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Marcos 4:19

    y las preocupaciones de la era, y el engaño de la riqueza, y los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra, y se queda sin fruto.

  • Lucas 22:15

    Y les dijo: «¡Cuánto he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer!

  • Juan 8:44

    Ustedes son de su padre el diablo, y quieren hacer los deseos de su padre. Él era homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando dice la mentira, habla de lo suyo, porque es mentiroso y padre de ella.

  • Romanos 1:24

    Por lo cual Dios los entregó, en los deseos de sus corazones, a la impureza, a que deshonraran entre sí sus propios cuerpos;

  • Romanos 6:12

    No reine, pues, el pecado en su cuerpo mortal, de modo que obedezcan a sus deseos;

  • Romanos 7:7

    ¿Qué diremos, pues? ¿Que la ley es pecado? De ninguna manera. Al contrario, yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conocería la codicia si la ley no dijera: No codiciarás.

  • Romanos 7:8

    Pero el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.

  • Romanos 13:14

    sino vístanse del Señor Jesús el Mesías, y no provean para la carne, para satisfacer sus deseos.

  • Gálatas 5:16

    Digo, pues: anden por el Espíritu, y de ningún modo satisfarán el deseo de la carne.

  • Gálatas 5:24

    Y los que son del Mesías han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

  • Efesios 2:3

    entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, como también los demás.

  • Efesios 4:22

    que se despojen, en cuanto a la conducta anterior, del hombre viejo, que se corrompe según los deseos engañosos,

  • Filipenses 1:23

    Estoy apremiado por ambas cosas: tengo el deseo de partir y estar con el Mesías, pues es muchísimo mejor;

  • Colosenses 3:5

    Hagan morir, pues, los miembros que están sobre la tierra: inmoralidad sexual, impureza, pasión, deseo malo y la avaricia, que es idolatría;

  • 1 Tesalonicenses 2:17

    Pero nosotros, hermanos, separados de ustedes por un poco de tiempo —en persona, no en el corazón—, procuramos con mayor empeño, con mucho deseo, ver su rostro.

  • 1 Tesalonicenses 4:5

    no en pasión de deseo, como también las naciones que no conocen a Dios;

  • 1 Timoteo 6:9

    Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y en lazo, y en muchos deseos insensatos y dañinos, que hunden a los hombres en destrucción y perdición.

  • 2 Timoteo 2:22

    Huye, pues, de los deseos juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que invocan al Señor con corazón puro.

  • 2 Timoteo 3:6

    Porque de estos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversos deseos,

  • 2 Timoteo 4:3

    Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana enseñanza, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propios deseos,

  • Tito 2:12

    disciplinándonos para que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo con sensatez, justicia y piedad,

  • Tito 3:3

    Porque también nosotros éramos en otro tiempo insensatos, desobedientes, extraviados, esclavos de deseos y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, aborreciéndonos unos a otros.

  • Santiago 1:14

    Sino que cada uno es tentado cuando es arrastrado y seducido por su propio deseo.

  • Santiago 1:15

    Luego el deseo, después de concebir, da a luz el pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra la muerte.

  • 1 Pedro 1:14

    Como hijos obedientes, no se amolden a los deseos que tenían antes, en su ignorancia,

  • 1 Pedro 2:11

    Amados, les ruego como a extranjeros y peregrinos que se abstengan de los deseos de la carne, que combaten contra el alma.

  • 1 Pedro 4:2

    para vivir el tiempo que queda en la carne, ya no según los deseos de los hombres, sino según la voluntad de Dios.

  • 1 Pedro 4:3

    Porque basta el tiempo pasado para haber hecho lo que quieren las naciones, andando en libertinajes, deseos, borracheras, orgías, banquetes de bebida e idolatrías abominables.

  • 2 Pedro 1:4

    por las cuales nos ha concedido sus preciosas y grandísimas promesas, para que por medio de ellas lleguen a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por el deseo.

  • 2 Pedro 2:10

    y especialmente a los que andan tras la carne en deseos impuros y desprecian la autoridad. Atrevidos, arrogantes, no temen blasfemar de las glorias,

  • 2 Pedro 2:18

    Porque, pronunciando palabras infladas de vanidad, seducen con deseos de la carne, con libertinajes, a los que apenas están escapando de los que viven en el error.

  • 2 Pedro 3:3

    sabiendo primero esto: que en los últimos días vendrán burladores con burlas, que andarán según sus propios deseos,

  • 1 Juan 2:16

    Porque todo lo que hay en el mundo, el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la arrogancia de los bienes, no proviene del Padre, sino que es del mundo.

  • 1 Juan 2:17

    Y el mundo pasa, y su deseo; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

  • Judas 1:16

    Estos son murmuradores, quejosos, que andan según sus propios deseos, y su boca habla palabras infladas, adulando a las personas por provecho.

  • Judas 1:18

    pues les decían: En el último tiempo habrá burladores que andarán según sus propios deseos de impiedades.

  • Apocalipsis 18:14

    Y el fruto del deseo de tu alma se ha apartado de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas se han perdido para ti, y nunca más las hallarán.

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