ὁράω

horáo · ver

Palabra griega · número de Strong G3708 · aparece 476 veces en la Biblia

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Qué significa

horáo (ὁράω) es una palabra griega de la Biblia que significa «ver».

Mirar; darse cuenta.

Cómo se pronuncia

ho·rá·o

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. Percibir algo con la vista, mirar y notar lo que está delante.
  2. Darse cuenta, entender.
  3. Hacerse visible a alguien, aparecer ante sus ojos.
  4. «¡Cuidado!», «miren que…».

Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)

Estudio de la palabra

Ver, mirar; también percibir, darse cuenta. En pasiva significa «ser visto», es decir, aparecerse.

Cómo la traducimos

«Ver» 53 veces, «vi» 43, «vio» 42, «vieron» 27, «verán» 22, «apareció» 14. La forma pasiva se traduce «aparecerse» (Lucas 1:11; 1 Corintios 15:5), y el imperativo, cuando advierte, «miren».

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • ver ×53
  • vi ×43
  • vio ×42
  • verlo ×34
  • vieron ×27
  • viendo ×26
  • verán ×22
  • vean ×18
  • sabiendo ×15
  • apareció ×14
  • otras ×182

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Mateo 2:2

    diciendo: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en su salida, y hemos venido a postrarnos ante él».

  • Mateo 2:9

    Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y mira, la estrella que habían visto en su salida iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima de donde estaba el niño.

  • Mateo 2:10

    Y al ver la estrella, se alegraron con una alegría muy grande.

  • Mateo 2:11

    Y entrando en la casa, vieron al niño con María su madre, y cayendo en tierra, se postraron ante él; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, e incienso, y mirra.

  • Mateo 2:16

    Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció mucho, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, conforme al tiempo que había averiguado con exactitud de los magos.

  • Mateo 3:7

    Y al ver a muchos de los fariseos y saduceos que venían a su inmersión, les dijo: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene?

  • Mateo 3:16

    Y sumergido Jesús, enseguida subió del agua; y mira, se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descendiendo como paloma y viniendo sobre él.

  • Mateo 4:16

    el pueblo que estaba sentado en tinieblas vio una gran luz, y a los que estaban sentados en la región y sombra de muerte, una luz les amaneció».

  • Mateo 4:18

    Y andando junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, el llamado Pedro, y Andrés su hermano, echando una red al mar; porque eran pescadores.

  • Mateo 4:21

    Y yendo más adelante desde allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo, el hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, remendando sus redes; y los llamó.

  • Mateo 5:1

    Y al ver las multitudes, subió al monte; y cuando se sentó, se le acercaron sus discípulos.

  • Mateo 5:8

    Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

  • Mateo 5:16

    Así alumbre su luz delante de la gente, para que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los cielos.

  • Mateo 8:4

    Y le dice Jesús: «Mira, no se lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos».

  • Mateo 8:14

    Y llegando Jesús a la casa de Pedro, vio a su suegra postrada y con fiebre.

  • Mateo 8:18

    Y viendo Jesús muchas multitudes a su alrededor, mandó pasar al otro lado.

  • Mateo 8:34

    Y mira, toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio.

  • Mateo 9:2

    Y mira, le traían un paralítico tendido en una camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados».

  • Mateo 9:4

    Y conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: «¿Por qué piensan cosas malas en sus corazones?

  • Mateo 9:8

    Y al verlo las multitudes, sintieron temor y glorificaron a Dios, que había dado tal autoridad a los hombres.

  • Mateo 9:9

    Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado a la mesa de los impuestos, y le dice: «Sígueme». Y levantándose, lo siguió.

  • Mateo 9:11

    Y al verlo los fariseos, decían a sus discípulos: «¿Por qué come su maestro con los recaudadores de impuestos y pecadores?».

  • Mateo 9:22

    Y Jesús, volviéndose y viéndola, dijo: «Ánimo, hija; tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana desde aquella hora.

  • Mateo 9:23

    Y llegando Jesús a la casa del jefe, y viendo a los flautistas y a la gente alborotada,

  • Mateo 9:30

    Y se les abrieron los ojos. Y Jesús les ordenó con severidad, diciendo: «Miren que nadie lo sepa».

  • Mateo 9:36

    Y viendo las multitudes, se le conmovieron las entrañas por ellas, porque estaban agotadas y tiradas como ovejas que no tienen pastor.

  • Mateo 11:8

    Pero ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido de ropas finas? Miren, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes.

  • Mateo 11:9

    Pero ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta.

  • Mateo 12:2

    Y los fariseos, al verlo, le dijeron: «Mira, tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en shabat».

  • Mateo 12:25

    Y conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda desolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no se mantendrá en pie.

  • Mateo 12:38

    Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: «Maestro, queremos ver de ti una señal».

  • Mateo 13:14

    Y se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Con el oído oirán, y de ningún modo entenderán; y viendo verán, y de ningún modo percibirán.

  • Mateo 13:15

    Porque se ha engordado el corazón de este pueblo, y con los oídos oyen con dificultad, y han cerrado sus ojos; no sea que vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan con el corazón, y se vuelvan, y yo los sane.

  • Mateo 13:17

    Porque en verdad les digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.

  • Mateo 14:14

    Y al salir, vio una gran multitud, y se le conmovieron las entrañas por ellos, y sanó a sus enfermos.

  • Mateo 14:26

    Y los discípulos, al verlo andando sobre el mar, se turbaron, diciendo: «Es un fantasma». Y gritaron de miedo.

  • Mateo 16:6

    Y Jesús les dijo: «Miren y cuídense de la levadura de los fariseos y saduceos».

  • Mateo 16:28

    En verdad les digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre viniendo en su reino».

  • Mateo 17:3

    Y mira, se les aparecieron Moisés y Elías, conversando con él.

  • Mateo 17:8

    Y alzando los ojos, no vieron a nadie sino a Jesús solo.

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