יָרַד
yarad · bajar, descender
Palabra hebrea · número de Strong H3381 · aparece 380 veces en la Biblia
¿Qué es el número de Strong?
El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.Qué significa
yarad (יָרַד) es una palabra hebrea de la Biblia que significa «bajar, descender».
Ir a Egipto desde Canaán es siempre «bajar».
Cómo se pronuncia
ya·rad
Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.
Sus sentidos en la Biblia
- Ir de un lugar alto a uno más bajo, como del monte al valle.
- Bajar a la tumba, morir.
- Dios desciende para ver o actuar.
- Llevar algo o a alguien a un lugar más bajo.
Según Brown-Driver-Briggs (1906)
Estudio de la palabra
Bajar, descender. BDB lo define como ir hacia abajo, literalmente o por convención (a la costa, a una frontera, contra el enemigo); en forma causativa, «hacer bajar». De este verbo viene el nombre del Jordán, יַרְדֵּן.
- YHWH desciende a ver o a hablar Génesis 11:5Éxodo 19:20
- Bajar a Egipto Génesis 12:10Génesis 46:3
- Subir y bajar Génesis 28:12
- Descender al Sheol: morir Génesis 37:35Génesis 44:29
Trasfondo histórico y cultural
En el relato, ir de Canaán a Egipto es siempre «bajar» (Génesis 12:10; 46:3) y volver es «subir» (Génesis 13:1).
Cómo la traducimos
«Descendió» 46 veces, «descender» 44, «bajó» 25, «descienden» 24, «bajar» 20. Esta edición prefiere «descender» y usa «bajar» cuando el español lo pide en un movimiento corriente.
Cómo se traduce
Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.
- descendió ×46
- descender ×44
- bajó ×25
- descienden ×24
- bajar ×20
- bajaron ×19
- baja ×18
- descendieron ×16
- desciende ×15
- descenderá ×12
- otras ×140
Palabras relacionadas
Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.
Dónde aparece
- Génesis×39
- Éxodo×20
- Levítico×1
- Números×16
- Deuteronomio×12
- Josué×19
- Jueces×29
- Rut×2
- 1 Samuel×42
- 2 Samuel×18
- 1 Reyes×15
- 2 Reyes×26
- 1 Crónicas×4
- 2 Crónicas×6
- Nehemías×4
- Job×3
- Salmos×24
- Proverbios×7
- Eclesiastés×1
- Cantares×2
- Isaías×25
- Jeremías×13
- Lamentaciones×5
- Ezequiel×29
- Oseas×1
- Joel×3
- Amós×3
- Abdías×2
- Jonás×4
- Miqueas×2
- Hageo×1
- Zacarías×2
- Génesis 11:5
YHWH descendió para ver la ciudad y la torre que habían construido los seres humanos.
- Génesis 11:7
Vengan, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda la lengua de su compañero».
- Génesis 12:10
Hubo hambre en la tierra, y Abram descendió a Egipto para vivir allí como extranjero, porque el hambre era grave en la tierra.
- Génesis 15:11
Las aves de rapiña bajaban sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.
- Génesis 18:21
Descenderé ahora y veré si han hecho en todo conforme al clamor que ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré».
- Génesis 24:16
La muchacha era muy hermosa, virgen, a quien ningún hombre había conocido. Bajó a la fuente, llenó su cántaro y subió.
- Génesis 24:18
Ella respondió: «Bebe, señor mío». Y se apresuró a bajar el cántaro sobre su mano y le dio de beber.
- Génesis 24:45
Aún no había terminado de hablar en mi corazón, cuando salió Rebeca con su cántaro al hombro; bajó a la fuente y sacó agua. Yo le dije: “Te ruego que me des de beber”.
- Génesis 24:46
Ella se apresuró a bajar su cántaro del hombro y dijo: “Bebe, y también daré de beber a tus camellos”. Bebí, y ella dio de beber también a los camellos.
- Génesis 26:2
YHWH se le apareció y le dijo: «No bajes a Egipto; habita en la tierra que yo te diré.
- Génesis 28:12
Y soñó: había una escalera apoyada en la tierra, y su extremo tocaba el cielo; y los ángeles de Elohim subían y bajaban por ella.
- Génesis 37:25
Luego se sentaron a comer. Al alzar los ojos, vieron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad, con sus camellos cargados de goma aromática, bálsamo y ládano, que llevaban a Egipto.
- Génesis 37:35
Todos sus hijos y todas sus hijas vinieron a consolarlo, pero él no quiso ser consolado, y dijo: «Descenderé de luto hasta donde está mi hijo, al Sheol». Y su padre lo lloró.
- Génesis 38:1
Sucedió por aquel tiempo que Judá bajó de junto a sus hermanos y se fue a vivir con un hombre adulamita llamado Hira.
- Génesis 39:1
José fue llevado a Egipto, y Potifar, oficial de Faraón, jefe de la guardia, un egipcio, lo compró a los ismaelitas que lo habían llevado allá.
- Génesis 42:2
Y añadió: «He oído que hay grano en Egipto. Bajen allá y compren de allí para nosotros, para que vivamos y no muramos».
- Génesis 42:3
Entonces diez de los hermanos de José bajaron a comprar grano en Egipto.
- Génesis 42:38
Pero él respondió: «Mi hijo no bajará con ustedes, porque su hermano ha muerto y solo él queda. Si le sucede alguna desgracia en el camino por donde van, harán descender mis canas con dolor al Sheol».
- Génesis 43:4
Si envías a nuestro hermano con nosotros, bajaremos y te compraremos alimento.
- Génesis 43:5
Pero si no lo envías, no bajaremos, porque aquel hombre nos dijo: “No verán mi rostro si su hermano no está con ustedes”».
- Génesis 43:7
Ellos respondieron: «Aquel hombre nos preguntó con insistencia por nosotros y por nuestra parentela: “¿Vive todavía su padre? ¿Tienen otro hermano?”. Y nosotros le respondimos conforme a esas preguntas. ¿Cómo íbamos a saber que nos diría: “Traigan a su hermano”?».
- Génesis 43:11
Israel su padre les dijo: «Si así tiene que ser, hagan esto: tomen en sus recipientes de lo mejor de esta tierra y lleven un regalo a aquel hombre: un poco de bálsamo, un poco de miel, goma aromática y ládano, pistachos y almendras.
- Génesis 43:15
Los hombres tomaron aquel regalo, y tomaron el doble de plata y a Benjamín; se levantaron, bajaron a Egipto y se presentaron ante José.
- Génesis 43:20
«Perdón, señor mío; nosotros ya bajamos una vez a comprar alimento.
- Génesis 43:22
y hemos traído además otra plata para comprar alimento. No sabemos quién puso nuestra plata en nuestros costales».
- Génesis 44:11
Ellos se apresuraron a bajar cada uno su costal al suelo, y cada uno abrió el suyo.
- Génesis 44:21
Tú dijiste a tus siervos: “Tráiganmelo, para que yo lo vea con mis propios ojos”.
- Génesis 44:23
Pero tú dijiste a tus siervos: “Si su hermano menor no baja con ustedes, no volverán a ver mi rostro”.
- Génesis 44:26
Nosotros respondimos: “No podemos bajar. Si nuestro hermano menor va con nosotros, bajaremos; porque no podemos ver el rostro de aquel hombre si nuestro hermano menor no está con nosotros”.
- Génesis 44:29
Si ahora me quitan también a este y le sucede alguna desgracia, harán descender mis canas en la desdicha al Sheol”.
- Génesis 44:31
sucederá que, al ver que el muchacho no está, morirá; y tus siervos harán descender con dolor las canas de tu siervo, nuestro padre, al Sheol.
- Génesis 45:9
Dense prisa, suban a mi padre y díganle: “Así dice tu hijo José: Elohim me ha puesto por señor de todo Egipto; baja a mí, no te detengas.
- Génesis 45:13
Cuenten a mi padre toda mi gloria en Egipto y todo lo que han visto; y dense prisa en traer a mi padre acá».
- Génesis 46:3
Y dijo: «Yo soy El, el Elohim de tu padre. No temas bajar a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.
- Génesis 46:4
Yo bajaré contigo a Egipto, y ciertamente yo te haré subir de nuevo; y José pondrá su mano sobre tus ojos».
- Éxodo 2:5
La hija de Faraón bajó a bañarse al Nilo, mientras sus muchachas se paseaban por la orilla del Nilo. Vio el arca entre los juncos y envió a su esclava a traerla.
- Éxodo 3:8
He descendido para librarlo de la mano de los egipcios y hacerlo subir de esa tierra a una tierra buena y amplia, a una tierra que mana leche y miel, al lugar del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.
- Éxodo 9:19
Ahora, pues, manda poner a salvo tu ganado y todo lo que tienes en el campo; porque toda persona o animal que se halle en el campo y no sea recogido en casa, morirá cuando caiga sobre él el granizo”».
- Éxodo 11:8
Entonces todos estos siervos tuyos bajarán a mí y se postrarán ante mí, diciendo: “Sal tú, y todo el pueblo que te sigue”. Después de esto saldré». Y salió de la presencia de Faraón ardiendo de ira.
- Éxodo 15:5
Los abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como una piedra.
Y 340 veces más.